Corría el año 18..., en una calle lúgrube, accidentada por el paso de los carruajes de nuestros bienaventurados nobles catalanes....un ruidoso callejón, repleto de golfas y bohemios entrados en decadencia. Éstos útimos, entre sorbos de absenta y benzeno me enseñaro la última moda en esos suburbios de malamuerte.
Los llamaban CLOPS, por el ruido que hacían al chocar contra el asfalto repleto de mugre y vómitos.
Me quedé atónito al ver aquel extraño juego y no pude, loco de mi, resistirme el conseguir unos pocos y llevármelos a mi morada.
Y ahora, mas de 30 años después los recupero del baul del olvido , pues no hace mucho me dijo mi nieto que no hacía mucho, una moda se instalaba en su colegio.
El juego es muy parecido....... aunque ahora lo llaman TAZOS. Que padecer fue el mío al ver a mi nieto jugar con esa sonrrisa sacada del pasado inaudito de nuestros ancestros......... Y que suerte la mía el tener unos pocos para jugar con ellos.











































































